De forma natural, el ser humano no está destinado a preservar su cuerpo durante muchos años, sin embargo ahora, gracias a los avances de la medicina, la edad promedio del ser humano está en los 75 u los 80 años. Todo tiene un ciclo de armonía y equilibrio. El tiempo de vida es algo que no lo controla el ser humano a menos que él, con su libre albedrío y por las condiciones que lo envuelven, acorte su estadía en este mundo; Es realmente controlado por el alma de cada persona, el alma es responsable de la vida y del fin de la misma.
Hay quienes quedan vivas tras un accidente donde todos fallecieron, son personas que tienen otra oportunidad para enmendar errores o simplemente acercarse a la vida espiritual (No confundir espiritualidad con religiosidad…) Estamos destinados a morir, pero el miedo no nos deja pensar en ello, si traspasáramos el miedo, quedaría la conciencia inteligente, sabiendo que existe algo más allá. Por nuestro miedo, negamos la vida después de ésta; Por nuestro miedo evitamos conectarnos con nuestros familiares, por ese miedo le tememos a Dios y, en vez de buscar conocerlo, sólo le oramos, suplicamos y no indagamos el porqué de la creación, el porqué del universo, de la mente; Nos quedamos aterrados esperando que venga el día final. Y eso no es. ¿Crees que sólo hemos venido a vivir, reproducirnos y morir? Esa es la vida de un animal, no de un ser humano, que tiene mente, que debe utilizarla para pensar profundamente en todo y no ser un esclavo de su propia mente y emociones. No importa la cantidad de tiempo que duremos en esta vida, si no la calidad de vida que tuvimos, y hablo no sobre la comodidad, más bien de qué tan libres del miedo fuimos, de qué tan positivamente marcamos la vida de los demás.